La discriminación en el lugar de trabajo basada en las clases protegidas, está prohibido por la ley. De igual manera, el acoso sexual también está penado por la ley. Bajo las leyes federales, los avances sexuales no deseados o conductas ofensivas ya sea visuales, verbales, y/o físicas, son considerados ilegales. Bajo las leyes de California, la definición de acoso sexual se basa en el sexo o género real o percibido del trabajador, su orientación sexual real o percibida, o su condición de embarazo y otras condiciones médicas relacionadas. Esto significa que alguien podría estar perpetuando un acoso sexual aún cuando su motivación no fuera el deseo sexual.
Si consideras que estás siendo ilegalmente discriminado o acosado sexualmente en tu lugar de trabajo, necesitas defender tu derecho a trabajar en un ambiente seguro y tolerante. Tanto la discriminación como el acoso sexual pueden variar desde lo más atroz hasta lo más astuto. Puede ser difícil determinar si estás lidiando con gente grosera o con una conducta realmente ilegal. Para poder determinar si tienes un caso válido o no, lleva a cabo los siguientes pasos:
Estas incluyen:
Registra la fecha de esa situación, los detalles sobre lo que ocurrió, y lo que tú consideras que motive ese trato. Por ejemplo, si eres una persona homosexual y te han excluido de un viaje de negocios, no es ilógico asumir que la razón detrás de tu exclusión es que tendrías que compartir la habitación de hotel con un colega del mismo sexo. Si algo así ocurre, anótalo y guárdalo en un dispositivo personal.
Si las experiencias que has tenido no resultan tan evidentes u ofensivas, lo mejor es hablar con tu empleador acerca de ese tipo de trato primero. Podrían existir razones detrás de este de las que tú no estés al tanto, y hablar sobre lo que te preocupa le da a tu empleador la oportunidad de ajustar sus prácticas.
O si el comportamiento sutil no cambia, llama al Equipo Legal de Voz del Empleador para obtener ayuda y representación.